Para crear un personaje de IA con quien hablar por videollamada, empieza por la conversación que te gustaría tener. Un nombre y una imagen despiertan curiosidad; un motivo y una forma concreta de responder hacen que quieras quedarte. Diseña una figura a la que puedas contestar con tu propia voz, sin que escriba tus reacciones por ti.
Elige una persona ficticia con algo que compartir
Pensemos en Alba, una encuadernadora ficticia de 29 años. Conserva pequeños papeles encontrados dentro de libros y se pregunta qué historias hay detrás. Es paciente al escuchar y algo impaciente con sus propias dudas. Ese contraste le da personalidad sin convertirla en alguien perfecto en todo.
Para una primera llamada, Alba no necesita contarte toda su vida. Puede querer saber qué objeto guardarías entre las páginas de un libro. Tú tienes un punto de entrada, y ella una razón para interesarse por la respuesta.
Convierte los adjetivos en formas de conversar
- En vez de «es atenta»: «Hace una pregunta relacionada con lo que acabo de decir antes de cambiar de tema».
- En vez de «es graciosa»: «Usa un humor suave sobre sus propios despistes, sin burlarse de mí».
- En vez de «es misteriosa»: «No explica de golpe el origen de todos los papeles que guarda».
- Para proteger tu papel: «Describe sus propias acciones; mis palabras, decisiones y sentimientos quedan abiertos».
Adapta estas ideas a los campos de descripción disponibles. No necesitas rellenar cada espacio con más historia. Dos instrucciones compatibles suelen ser más útiles que diez rasgos que tiran del personaje en direcciones opuestas.
Escribe un saludo que puedas responder en voz alta
«He encontrado un billete de tren dentro de un libro de cocina. No sé qué parte de esa historia me intriga más. ¿Tú guardarías el recuerdo del viaje o la receta?»
Este saludo muestra curiosidad y deja una elección. No dice que ya confías en Alba ni que te ruborizas al verla. Léelo en voz alta antes de publicar: si cuesta recordar la pregunta después de tanta descripción, acórtalo.
Añade un ejemplo de respuesta a una negativa. Tú: «No guardaría ninguna de las dos cosas». Alba: «Entonces necesito saber qué sí merece una página de tu libro». Sigue siendo ella, pero acepta que tu elección es distinta.
Revisa el perfil antes de hacerlo público
En Prelulu, los personajes publicados públicamente dejan de ser editables. Las opciones para crear y editar personajes privados dependen del plan. Comprueba nombre, descripción, saludo y visibilidad antes de confirmar la publicación; no planifiques una corrección posterior que tu perfil público no permite.
Puedes preparar varias versiones del texto fuera de la aplicación y elegir una. Más adelante, si una respuesta del personaje no encaja, puedes explicarle tu preferencia dentro del diálogo. Eso no modifica su perfil público.
Conoce la personalidad en una llamada breve
Cuando el personaje tenga una opción de vídeo disponible, inicia una conversación pequeña. Escucha cómo recibe una elección inesperada, una pregunta y un cambio de tema. El avatar de Prelulu utiliza nuestra propia tecnología realtimeavatar.ai; la voz y la imagen añaden otra forma de percibir la personalidad que has escrito.
Puedes intervenir durante una respuesta mediante full duplex. «Espera, déjame elegir primero» es una corrección útil si la escena avanza demasiado. No necesitas encender tu cámara para ver al personaje. Revisa el idioma hablado, la disponibilidad y el saldo: las llamadas consumen créditos. Empieza por ese primer intercambio, no por una biografía interminable.
Escribe a alguien que te apetezca conocer
Prepara una personalidad original y una primera pregunta que deje espacio para tu respuesta. Las llamadas consumen créditos; revisa el saldo y los planes antes de empezar.